
La riqueza del país en metales preciosos y piedras facilitó el desarrollo de múltiples y complejos estilos orfebres que no solo hacían parte de rituales de adoración y ofrecimiento a los dioses indígenas, sino también eran una forma de identificar rangos de poder, creyéndose que quienes los poseían eran iluminados.
En la actualidad de estos objetos arqueológicos se realizan replicas en oro y peltre (aleación de cobre y estaño) para crear tanto joyas como artículos de decoración.
|